Del eurosocialismo al comunismo

TERCERA PARTE

Juan Pablo II y el orden natural

Del eurosocialismo al comunismo

La enseñanza de la Iglesia sobre estas funestas doctrinas, presentadas bajo el aspecto de la generosidad y de la solidaridad, es constante.

Pío IX, León XIII y todos los Papas hasta Pío XII han condenado, no sólo el marxismo y el comunismo ateos, sino el socialismo.

Pío IX advertía severamente al mundo católico:

”Si los fielesconsienten en conspirar... a favor de los sistemas perversos del socialismo y del comunismoamasan para sí mismos y junto al Juez divino tesoros de venganza en el día de la ira...” (Encíclica ”Nostis et Nobiscum” 8 de diciembre de 1849).

Y Pío XI escribía:

El socialismo, se apoya en una teoría de la sociedad, inconciliable con el cristianismo auténtico. Socialismo religioso y socialismo cristiano son contradicciones: nadie puede ser al mismo tiempo buen católico y verdadero socialista”. (Encíclica “Quadragesimo anno”, 5 de mayo de 1931).

Y este mismo Papa, en su encíclica Divini Redemptoris” (19 de marzo de 1937) condena el comunismo:

... El comunismo es intrínsecamente perverso y no se puede admitir en ningún terreno la colaboración con él, por parte de cualquiera que quiera salvar la civilización cristiana.

Todas nuestras democracias liberales están más o menos contaminadas por estos errores, frutos envenenados profetizados por los Papas desde hace un siglo.

Pero lo que era impensable hace treinta años, sucede hoy ante nuestros ojos. El papa mismo se complace con las democracias liberales y silencia los estragos del comunismo ateo.

España

Algunos días después de las elecciones españolas del 28 de octubre de 1982, que trajeron el triunfo del socialismo, el Papa llega a España y declara:

“Sé que os esforzáis en crear una vida social en libertad, la participación y el respeto de los derechos humanos en medio de la pluralidad de las opciones legítimas y del respeto que recíprocamente se deben y que la sociedad española experimenta.” (Documentation Catholique, 5 de diciembre de 1982, pág. 1087).

El socialista Felipe González, gran vencedor de las elecciones, no escondió su satisfacción por el discurso del Papa. No tardaron en aparecer los frutos del nuevo régimen. Pronto fue votada una ley a favor del aborto, y la droga y la libertad sexual causan cada vez más estragos, hundiendo a España en la inmoralidad.

Aunque el Papa recordase en su viaje la enseñanza tradicional de la Iglesia, su apoyo a las democracias liberales y al socialismo, le han hecho olvidar las prudentes palabras de Pío IX:

“Si los fieles se dejan engañar por los promotores de las maniobras actuales, si consienten conspirar con ellos a favor de los sistemas perversos del socialismo y del comunismo… De esta conspiración saldrá… un aumento de miserias y de las calamidades”

Italia

Cuando el Papa, en junio de 1985, recibió a Bettino Craxi, Presidente del Consejo italiano, con ocasión de la ratificación del nuevo concordato, dijo:

…La forma de gobierno democrático que se ha dado en Italia ofrece el campo y postula la presencia de todos los creyentesla Iglesia desea actuar dentro del pleno respeto a la autonomía del orden político y de la soberanía del Estado.” (Documentation Catholique, 8 de agosto de 1985, pág 793).

Con semejante declaración, ¿podrá el Papa oponerse eficazmente a la ley del aborto?

El Padre Leonardo Boff

El caso del teólogo de la liberación Leonardo Boff hubiese permitido al Papa condenar el socialismo y el marxismo. Pero no fue así, y el acusado pudo decir:

He acogido con serenidad las reservas contenidas en la notificación de la Santa Sede… Insisto en la ausencia, dentro del texto, de cualquier crítica de la teología de la liberación y de cualquier referencia al marxismo y al socialismo.” (La Croix, 22 de marzo de 1985).

La India

Al regreso de su viaje a la India en febrero de 1986, Juan Pablo II declaró a los periodistas:

‘La India es la mayor república del mundo, en la que son estrechamente observados los principios democráticos.” (“Le Monde ” 12 de febrero de 1986).

A esta opinión del Papa, ya había respondido por adelantado Romano Amerio:

Tampoco insistiremos en la execrable violación de los derechos de la persona practicada en países como China, o la India, donde un estado despótico practica la regulación de los nacimientos por medio de la represión”. (lota unum. pág. 599).

Juan Pablo II da la mano al general Jaruzelski
Juan Pablo II da la mano al general Jaruzelski

Polonia

Durante su primer viaje a Polonia, en 1979, el Papa ha afirmado que el diálogo con la URSS debía proseguir. Esto es la confirmación de la Ostpolitik de Pablo VI, condenada por los Papas anteriores.

Así, declara a las autoridades polacas:

Hay que tener el valor de ir en una dirección que nadie ha tomado hasta ahora.” (Documentation Catholique, 1 de julio de 1978, pág. 645).

Y con los obispos se expresa así:

‘La ayuda fundamental… ha sidosobre todo el hecho de haber podido apoyarse en la Declaración sobre la libertad religiosa, documento que coincide directamente con los principios promulgados en documentos fundamentales, nacionales e internacionales, entre los cuales está la constitución de la República Popular de Polonia.(Ibídem, pág. 621).

A los obreros siderúrgicos les dice:

... Por la historia espiritual del hombre es por lo que (Cristo) se dejó crucificar… para oponerse a toda degradación del hombre, incluida la degradación por el trabajo… Cuando yo estaba entre vosotros, intentaba dar testimonio de todo esto. Rogad a fin de que continúe dando este testimonio en el futuro y aún más por estar en Roma.” (Documentation Catholique, 1 de julio de 1979, pág. 639).

La prensa juzgó muy beneficiosas para los comunistas las consecuencias de este viaje. Así se refleja en las declaraciones del Secretario General del Partido Comunista Francés, Georges Marchais quien:

“se felicita de la buena postura del Soberano Pontífice y de las buenas relaciones que pueden establecerse entre comunistas y católicos... (“Le Figaro”, 6 de junio de 1979).

Los comunistas podían estar contentos. El Papa había declarado:

La Iglesia no desea privilegios, sino sólo exclusivamente lo que es indispensable para el desempeño de su misión.” (Documentation Catholique, 1 de julio de 1979, pág. 604).

No es extraño, ya que el Papa en Auschwitz había afirmado:

“... Nos, sabemos la parte que ha tenido esta nación (la rusa) en la última y terrible guerra por la libertad de los pueblos(lbidem, pág. 632).

La Unión soviética

Desde febrero de 1970 a febrero de 1985, tienen lugar dos encuentros con Gromyko en el Vaticano.

No se publicó ningún comunicado oficial. Por parte del Papa no ha ocultado su voluntad de visitar la Unión Soviética. De cualquier forma, los frecuentes contactos con Moscú favorecen la política exterior del Kremlin y son una carta a favor de la URSS, pues saca provecho de la autoridad moral del Papa.

El Vaticano. 27 de febrero de 1985. De izquierda a derecha: los señores Lunkov y Rijov, el Papa Juan Pablo II, Andrei Gromyko, el cardenal Casaroli y Monseñor Silvestrini
El Vaticano. 27 de febrero de 1985. De izquierda a derecha: los señores Lunkov y Rijov, el Papa Juan Pablo II, Andrei Gromyko, el cardenal Casaroli y Monseñor Silvestrini

Corea

Corea está dividida en dos repúblicas constituidas en 1948. La del norte es comunista y el cristianismo sólo subsiste en la clandestinidad.

En 1984, en el viaje de Juan Pablo II a Corea del Sur declara:

“Pido para vuestra amada patria… trágicamente dividida en dos… pueda reunirse de nuevo en una sola familia… gracias al diálogo, a la confianza recíproca y al amor fraterno… (Documentation Catholique. 17 de julio de 1984. pág. 604).

China

Desde 1957, existe una clara ruptura entre el Vaticano y “la Iglesia patriótica” de China aliada al régimen comunista. En cambio, las relaciones son buenas con el gobierno de Taiwán considerado “rebelde” por Pekín.

Cuando el Papa viaja a Filipinas, en febrero de 1981, recibe en Manila a los obispos de Taiwán y les dice:

… Desearía llegar a todos los que están en China y saludar… a todos mis hermanos y hermanas en Cristo que viven en ese vasto país… Estoy convencido de que todos los católicos, en el interior de vuestras fronteras, contribuirán plenamente a la construcción de China

lnformations Catholiques lnternationales comenta el alcance del discurso del Papa:

…desde la ruptura acaecida después de la llegada al poder de Mao, jamás un Papa, había tratado de las relaciones con China de una manera tan abierta… El Papa ha evitado criticar a la iglesia ”patriótica (Nº 560 de marzo de 1981).

Además, el cardenal Casaroli tiene un encuentro en Hong-Kong con Mons. Tang (jesuita resistente primero a los comunistas y posteriormente unido a la Iglesia “patriótica” de Cantón, de la que es elegido obispo con la aquiescencia de las autoridades comunistas).

Cuando Mons. Tang va a Roma es recibido en audiencia pontificia y el Papa le nombra obispo de Cantón, confirmando la elección de los comunistas; entonces, Pekín reacciona y la asociación católica de Cantón le destituye de su cargo episcopal.

Ciertamente, como Maurras había escrito:

las concesiones de los moderados no les salvan de los violentos”.

A pesar de este fracaso, Juan Pablo II reanuda el diálogo. Con ocasión de la beatificación de dos salesianos, martirizados en China en 1930, expresa su deseo de que los católicos chinos (de la Iglesia patriótica)

“consigan encontrar un equilibrio entre su compromiso social y nacional y su comunión con la Iglesia universal.” (La Croix, 17 de mayo de 1983).

Mientras tanto, las relaciones con Taiwan decaen, el cardenal Casaroli declara que allí:

“no hacía falta ni nuncio, ni nunciatura, para las relaciones religiosas y que bastaba con un Delegado Apostólico. (“Le fígaro” 21 de abril de 1981).

La Iglesia patriótica aplaudía esta actuación, mientras los chinos de Taiwan pedían a la Santa Sede que no les abandonase.

Otro hecho demuestra la nueva política de Roma respecto a los comunistas chinos. Hasta 1983, los obispos misioneros de China expulsados por el régimen de Mao, eran considerados en el Vaticano como Pastores legítimos de su antigua diócesis. Desde 1984, figuran en el Anuario como obispos “eméritos” es decir, dimitidos. La dimisión les había sido solicitada por el Papa a través del Prefecto de la Congregación para la evangelización de los pueblos, cardenal Rossi. Claramente se ve, que el Papa no quiere condenar el comunismo, que su política con Pekín es benévola, que sacrifica a Taiwan, y que su actitud refleja una debilidad aterradora frente al socialismo y al comunismo en Europa. Su dramático compromiso queda reflejado en las palabras que pronunció en Asís unos días después de su elección (7 de noviembre de 1978), a un grupo de jóvenes que le pedían ayudase a la Iglesia del silencio:

Ya no hay Iglesia del silencio, ésta habla hoy por la voz del Papa.(“Le Figaro”, 6 de noviembre de 1978).

Evidentemente, esta voz del Papa que debería ser la de la Iglesia del silencio, silencia sobre todo los errores del comunismo perverso.

Descargar audiolectura automática de este artículo

29. La ONU, una moderna Babel 〈〈〈〈

〉〉〉〉 31. La revolución en marcha

ÍNDICE

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s