Juan Pablo II y la inculturación

SEGUNDA PARTE

Juan Pablo II y el orden sobrenatural

CAPÍTULO II

Juan Pablo II y los no cristianos

Juan Pablo II y la inculturación

Ya Mons. Wojtyla, recién clausurado el concilio, confiaba al Padre Malinski:

“El problema de la reforma litúrgica es enorme y es difícil imaginar donde terminará.” (M. Malinski: “Mon ami Karol Wojtyla”, pág. 220).

Para Juan Pablo II, como declaró en un discurso sobre la miseria de los campesinos brasileños:

“la liturgia es uno de esos campos y, ciertamente no el único, donde se realiza el intercambio entre la Iglesia y las culturas.” (Le Monde, 9 de julio de 1980).

La puesta en práctica de este intercambio hecho por el Papa mismo, se inscribe entre las páginas más sombrías de la crisis en la Iglesia.

Enero de 1993 en Asís. Juan Pablo II preside una extraña oración con toda suerte de herejes, sosteniendo una … !“Lámpara de Aladino”!
Enero de 1993 en Asís. Juan Pablo II preside una extraña oración con toda suerte de herejes, sosteniendo una … !“Lámpara de Aladino”!

El 4 de mayo de 1980, ante un millón de personas, el Papa ordena a ocho obispos africanos en Kinshasa, en el Zaire. La misa, retransmitida por varias televisiones europeas, nos muestra una liturgia en la que la danza se integra con todos los cantos en las lenguas indígenas, ritmo de tantanes, con acompañamiento de acordeones y guitarras. Juan Pablo II en su sillón, protegido por un techo de paja, presenciaba complacido la ceremonia.

El Papa celebraba la misa, un poco más tarde, en el centro de Nairobi. De nuevo, se recitan las oraciones en lenguas indígenas y en el ofertorio se sigue un rito puramente africano. Durante la misa, el Papa ha llevado el tocado de más de cuarenta centímetros de alto, adornado de plumas y la capa de los Masai, demostrando así su apertura a las tradiciones africanas.

Cuando el 22 de junio de 1980, el papa beatifica en Roma a cinco misioneros del Nuevo Mundo, ceremonia que se desarrolla en la basílica de San Pedro ante 25.000 fieles, asisten jefes indios con sus trajes tradicionales que en el ofertorio, se unen para la procesión de las ofrendas: pipa india de la paz, mantas, flautas, tocados de plumas… Estos son los comentarios de la prensa francesa:

Cotonou, Benín, en febrero de1993. Otra imagen de la reunión de Juan Pablo II con una variedad de hechiceros vudú. Es hasta duro de creer que Juan Pablo II al fin de la reunión se volvió a estos paganos y satanistas diciéndoles, «Vosotros estáis fuertemente apegados a las tradiciones que han sido transmitidas a vosotros por vuestros ancestros. Es conveniente estar agradecidos a vuestros ancestros quienes les han transmitido el sentido de lo sacro, la fe en un Dios y la bondad, el aprecio por la celebración, la consideración por una vida moral y la armonía en la sociedad».
Cotonou, Benín, en febrero de1993. Otra imagen de la reunión de Juan Pablo II con una variedad de hechiceros vudú. Es hasta duro de creer que Juan Pablo II al fin de la reunión se volvió a estos paganos y satanistas diciéndoles, «Vosotros estáis fuertemente apegados a las tradiciones que han sido transmitidas
a vosotros por vuestros ancestros. Es conveniente estar agradecidos a vuestros ancestros quienes les han transmitido el sentido de lo sacro, la fe en un Dios y la bondad, el aprecio por la celebración, la consideración por una vida moral y la armonía en la sociedad».

Su última misa en tierra africana, en febrero de 1982, tiene lugar en el estadio de Libreville. El canto de la misa ha sido entonado por la multitud y ha sido acompañado de movimientos.

“De hecho, ‘bailaban’ la misa, balanceándose; levantando los brazos hacia el Cielo, juntando las manos. Las niñas que llevaban cestillos con hostias, avanzaban bailando y balanceando sus cabezas”. (La Croix, 20 de febrero de 1982).

A su regreso a Roma, Juan Pablo II afirma:

“la obra del concilio Vaticano II ha sido oportuna en su teología de la Iglesia y sus orientaciones pastorales. En fin, hay que acentuar la evangelización de la cultura africana que presenta una base espléndida para la encarnación del cristianismo.” (La Croix, 22 de febrero de 1982).

Naturalmente, con estos ánimos, dos meses más tarde, la Comisión nacional de la liturgia del Episcopado del Alto Volta, definía los gestos y actitudes que debían ser adoptados en la liturgia. Palmoteos para marcar el ritmo, gritos estridentes lanzados por las mujeres, tantán, etc…

Con ocasión de la primera misa del Papa en Nueva Guinea, en mayo de 1984:

“Doscientos cincuenta danzarines y danzarinas, con el torso desnudo, con faldas amarillas de fibras de palmera y tocados de plumas multicolores, abrieron la celebración a su manera.” (La Croix, 819 mayo de 1984).

En Canadá, en septiembre de 1984, durante una celebración litúrgica de la palabra, el Papa recibe del jefe de las tribus indias -¡honor insigne!- la pluma de águila. En la homilía declara:

“La verdadera fe se expresa de diferentes maneras… no solamente el cristianismo es muy válido para los pueblos indios, sino que Cristo, por los miembros de su Cuerpo, es indio Él mismo” (Le Monde, 18 de septiembre de 1984).

En agosto de 1985, el Papa ordena 16 sacerdotes en el Camerún. La ceremonia, que se desarrolla según las costumbres del país, merece la total aprobación del Papa, cuando antes de bendecir a la multitud le tributa homenaje por su “participación profundamente cristiana” (La Croix, 13 de agosto de 1985).

Y ahora más tarde, en Garúa, la misa, durante la cual el Papa ha bautizado y confirmado a un centenar de personas es también una verdadera fiesta africana.

De regreso a Roma, el Papa, refiriéndose a la consagración de la catedral de Abidjan, evocaba:

“una esmerada preparación de la liturgia, una hermosa participación, la espontaneidad del canto, la finura de los gestos de la danza africana, la oración ferviente…” (La Croix, 23 de agosto de 1985).

Efectivamente, por primera vez, un Papa ha rezado en un lugar consagrado al culto de los falsos dioses y ha realizado prácticas rituales paganas.

En un artículo titulado “Una oración en el bosque sagrado” Observatore Romano (11 de agosto de 1985, pág. 5) relata el desarrollo de la ceremonia, la cual comienza con la evocación de los espíritus por el hechicero.

El 2 de febrero de 1986, Juan Pablo II comienza su viaje a la India. En Nueva Delhi, misa mayor ante 18.000 personas en la que trescientos jóvenes bailaron con gestos lentos y armoniosos, y en Ranchi, se prestó a una ceremonia animista, presenciada por cuatrocientos mil católicos, la mayoría convertidos.

Bruselas, 1985. Jóvenes en “panties” esperando para actuar en una Misa al aire libre celebrada por Juan Pablo II, en la Basílica de Koekelberg, Bruselas.
Bruselas, 1985. Jóvenes en “panties” esperando para actuar en una Misa al aire libre celebrada por Juan Pablo II, en la Basílica de Koekelberg, Bruselas.
Roma, 12 de abril de 1984. 1200 mujeres en “panties” realizando una sincronizada danza para Juan Pablo II en Roma.
Roma, 12 de abril de 1984. 1200 mujeres en “panties” realizando una sincronizada danza para Juan Pablo II en Roma.

“El Papa,… hizo escala en Ranchi…, donde celebró la misa. El Papa, según un rito de purificación se ha acercado al altar poniendo los pies en cestillos, al ritmo de los tambores”. (Documentation Catholique, 16 de marzo de 1986 pág. 291).

Durante el encuentro en Madrás, Mons. Duraisamy, obispo de Salem,

“ha acogido al papa, sobre cuyos hombros ha colocado un chal de brocado verde y oro como signo de honor. Una coral hindú ha cantado el himno védico: “Señor, llévanos de la mentira a la verdad”. (Documentation Catholique, 16 de marzo de 1986, pág. 297).

Y en Madrás también, recibió la caña de azúcar trenzada en forma de báculo, que significa la ofrenda hindú al dios carnal, y se le impusieron las cenizas sagradas. Ya tres días antes, había recibido sobre la frente la pastilla de polvo rojo de los hinduistas, señal de reconocimiento de los adoradores de Siva.

Juan Pablo II en San Pedro con bailarines medio desnudos.
Juan Pablo II en San Pedro con bailarines medio desnudos.

En las islas Fidji, en 1986, celebró una misa pontifical. La cubierta de la Documentation Catholique nos presenta la procesión litúrgica, el turiferario es un indígena con el torso desnudo y pinturas en la cara.

Finalmente, durante su visita a Filipinas, declara ante la comunidad china:

“El Padre Matteo Ricci, desde el comienzo, ha comprendido y apreciado plenamente la cultura china y su ejemplo debe servir de inspiración a muchos… otros no han dado pruebas de la misma comprensión. Pero, cualesquiera que sean las dificultades que han podido tener lugar, pertenecen al pasado y ahora, nos debemos volver hacia el futuro”. (Documentation Catholique, 15 de marzo de 1981, pág. 269).

El Padre Ricci había aceptado, a finales del siglo XVI, que ciertas prácticas paganas fuesen permitidas entre los recién convertidos, pero Roma zanjará la cuestión casi dos siglos más tarde con la promulgación de dos decretos bajo Clemente XI, y en 1742, con la bula Ex qua Singulari de Benedicto XIV, que prohibían la aceptación de los ritos chinos.

Los hechos que hemos señalado son abrumadores y extremadamente graves; recordemos al salmista:

“Todos los dioses de aquéllos que no tienen la verdadera fe son demonios” (Salmo 95)

y San Pablo dice en su 1ª epístola a los corintios (10, 14-22):

“huid de la idolatría…lo que se sacrifica, se sacrifica a los demonios y a lo que no es Dios. Ahora bien, yo no quiero que entréis en comunión con los demonios”.

Y San Juan (1, 5 19-21):

“Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está sumergido en el mal…estamos con el verdadero Dios, estando con su Hijo Jesucristo. El es el Dios verdadero y la vida eterna. Hijitos, míos, guardaos de los ídolos.”

¿Derramó Su Sangre Nuestro Señor para que los sucesores de Pedro acudiesen a los ídolos? Los mártires entendieron bien esta exigencia de la Revelación y prefirieron sellar con la sangre su fidelidad al verdadero Dios.

San Cipriano, obispo de Cartago, rechazó asociar el culto a los ídolos al del verdadero Dios y recibió su sentencia de muerte diciendo: “Bendito sea Dios” Fue decapitado en el año 258.

Más próximo a nosotros, el bienaventurado Teófanes Vénard, quien veía con sobrenatural angustia como se iba instalando la idolatría en el Extremo Oriente, escribía al padre Dallet, su compañero de misión:

“… Qué triste es mirar alrededor y no ver más que aldeas paganas, techos de pagodas, no oír más que el sonido de las campanas de los bonzos, no ver más que las ceremonias diabólicas presentadas en pleno día. La religión de Nuestro Señor Jesucristo tiene que inclinar su frente humillada ante Confucios y Budas, sus ministros se esconden, su cabeza es puesta a precio… La fe comprada a precio de sangre es fuerte y vigorosa y produce frutos: sanguis martyrum…” (Mons. Trochu “Le bienheureux Théophane Vénard” pág. 312).

Para los futuros mártires era imposible aceptar las prácticas paganas.

“… Los cristianos que asistían a esas ceremonias eran mirados como apóstatas” (Mons. Trochu ob. cit., pág 401).

A la hora del martirio tentaban así los paganos a los cristianos:

“Conservad vuestra religión, permaneced cristianos en vuestro corazón, nadie os lo impide; pero firmad este papel, pisad la Cruz. Vuestro Dios conoce vuestra situación, vuestros sacerdotes, todos os perdonarán.” (ibídem pág. 320).

Ellos rechazando este simulacro contestaban:

“… no temo la muerte. He predicado la religión de la cruz hasta el día de hoy. ¿Cómo queréis que abjure de ella? No estimo tanto la vida de este mundo para querer conservarla al precio de una apostasía.” (Ibídem pág. 439).

Todos están en el cielo y Jesucristo ha enjugado las lágrimas de sus ojos; rezan por nosotros para que nosotros conservemos la fe católica.

Repitamos lo que afirmaba Pío XII:

“Jamás ha habido ni hay para la Iglesia ninguna duda, ningún compromiso… Su actitud no ha cambiado… y no puede cambiar por muy diversas que sean las circunstancias que le pongan ante la alternativa: el incienso de los ídolos o la sangre por Cristo.” (Discurso del 6 de Diciembre de 1953).

Descargar audiolectura automática de este artículo

22. Juan Pablo II y las religiones orientales 〈〈〈〈

〉〉〉〉 24. “Asís” antes de Asís

ÍNDICE

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s