Conclusión de la Iª parte

Juan Pablo II distribuyendo la comunión en la mano
Juan Pablo II distribuyendo la comunión en la mano

PRIMERA PARTE

El Papa de la transformación

CAPÍTULO V

Juan Pablo II y la Masonería

Conclusión de la primera parte

Los hechos hablan por sí mismos. Los principios humanistas y liberales propagados por la masonería, desde principios del siglo XVIII, han conquistado poco a poco los espíritus -espíritus eclesiásticos- y han terminado por imponerse en el Concilio. Fue “La victoria de los liberales”.

Desde 1960, la Iglesia se compromete a acercarse a otras religiones y a favorecer la “descentralización”. Se va dibujando en el horizonte el estableci­miento de una religión universal -de la que Asís es la primera piedra- y de la democracia universal activamente preparada por la ONU y otros organismos semejantes.

Tenemos que hacernos una pregunta grave y apremiante. ¿La formación filosófica del Papa, es suficiente para explicar su persistente adhesión a las ideas masónicas? Sabemos que Karol Wojtyla fue iniciado en el teatro de Mieczyslaw Kotlarczyk y que éste leyó y meditó textos de la tradición teosófica de Helena Blatvatsky y de Mme. Besant y que ambas tuvieron relaciones estrechas con la masonería. El espíritu de la teosofía meditado por Kotlarc­zyk, se refleja en textos como el siguiente, escrito por René Guénon:


Cuando habla de Cristo, es en un sentido místico y con ello debe enten­derse que siempre se trata únicamente de un principio interior que cada uno debe esforzarse en descubrir y desarrollar en sí mismo… Los “Cristos” son seres que han llegado a desarrollar en ellos ciertos principios superiores que existen en estado latente en todo hombre. (León de Poncins, op. cit., pág. 283).

También sus obras se inspiran en el ocultismo oriental de Mme. Blatvats­ky y de Mme. Besant de la que tenemos aquí una declaración:


El cristianismo esotérico y la masonería se presentan… como las dos caras complementarias de una misma empresa… Lo que tenemos que hacer ahora es embarcamos en un período constructivo, durante el cual la sociedad teosófica se esforzará en hacerse el centro de la Religión mundial, Religión de la que el Budismo, el Cristianismo, el Islamismo y todas las otras sectas son partes integrantes. De hecho consideramos… que nosotros representamos la Iglesia universal, eclécti­ca y realmente católica, reconociendo como hermanos y como fieles a todos los que bajo su forma de culto, buscan la verdad y la justicia. (Declaración de Mme. Besant en octubre de 1897, citada por León de Poncins, pág. 283).

Nos preguntamos en qué medida se adhirió Kotlarczyk a esta teosofía y de qué manera este pensamiento ocultista y masónico actuó sobre el joven Wojtyla en el teatro Rapsódico de Cracovia. Jamás lo sabremos, pero sí exis­tió una estrecha vinculación entre la formación del Papa y los falsos principios masónicos. Hay que añadir sin embargo, que Juan Pablo II no es masón. Los papeles secretos de la Alta Venta de los Carbonarios son los que dan razón de ello:


Cualquiera que sea el Papa no vendrá jamás a las sociedades secretas, son las sociedades secretas las que tienen que dar el primer paso hacia la Iglesia con el fin de vencer a ambos. El trabajo que vamos a emprender… pue­de durar varios años, acaso un siglo, pero en nuestras filas el soldado muere y el combate continúa…

Lo que debemos buscar y esperar… es un Papa según nuestras necesi­dades… a este Papa hay que prepararle una generación digna del reino que soñamos… en algunos años el clero joven… gobernará, administrará, juzgará, será llamado a elegir el Pontífice que deba reinar y este Pontífice estará necesariamente imbuido de los principios humanitarios…

Tended vuestras redes en el fondo de las sacristías, de los seminarios, de los conventos, habréis predicado una Revolución de tiara y capa, caminan­do con la Cruz y el estandarte, una Revolución que no necesitará más que ser ligeramente aguijoneada para prender fuego en las cuatro partes del mundo.”(Mons. Delassus: “La conjuration antichrétienne, Tomo III, pág. 1046).

“Un Papa a nuestra medida… una Revolución de tiara y capa” ¿No es esto lo que estamos viviendo hoy?

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16. La actitud de Juan Pablo II 〈〈〈〈

〉〉〉〉 18. Juan Pablo II y los protestantes

ÍNDICE

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